El Inmortal BORGES 馃數

El Inmortal BORGES 馃數

DE BORGES, LA INMORTALIDAD Y TUS OJOS VERDES

La muerte (o su alusi贸n) hace preciosos y pat茅ticos a los hombres鈥 Nada puede ocurrir una sola vez, nada es preciosamente precario. Lo eleg铆aco, lo grave, lo ceremonial, no rigen para los Inmortales. Homero y yo nos separamos en las puertas del T谩nger; creo que no nos dijimos adi贸s.

El Inmortal, Borges. Cap铆tulo IV.

Creo que ayer no nos despedimos. Incluso creo que antes de ayer, tampoco. Al menos no hab铆a la intenci贸n de ambas partes. Era como dejarnos en pausa鈥 Y si lo hicimos, fue alg煤n gui帽o que podr铆a parecerse a algo m谩s como seguimoshablandom谩starde. En la inmensidad de la eternidad estamos condenados a volvernos a encontrar. El adi贸s no importa. El A-Dios como buen deseo en la partida, es un simple suspiro que es tan insignificante como impreciso. El tiempo es intrascendente, pero no deja de ser melanc贸lico la distancia que por centurias nos han separado, pero
hoy, hoy, es un instante-eterno-feliz que se prolonga,

que
se
estira,
que
se
expande,
que
se
d-i-l-a-t-a-e-n-e-l-e-s-p-a-c-i-o-i-n-f-i-n-i-t-o-y-e-t-茅-r-e-o-e-i-n-c-o-n-m-e-n-s-u-r-a-b-l-e鈥
Como cuando te miro y me pierdo en tus ojos y me rescatas con su risa.

nietzsche patreon marcos represas

T煤, la de los ojosverdes, t煤 que eres la hija del Sol Poniente, es imposible olvidarte en la multiplicidad de miradas en las que he podido penetrar. Tu voz entre muchas, entre siglos de voces, me sigues envolviendo como siempre te escuch茅. Y me estremeces. Y me excitas. Y me ilusionas. Y me seduces鈥

Delatando mi coraz贸n como el cuento de Poe.
Dobleg谩ndome como H茅rcules, Hera preciosa.
Traspas谩ndome el alma como Aquiles en su tal贸n.

En una gesta relatada en combinaci贸n con el Se帽or de los Anillos, Hamlet y El Quijote. Como una palabra que se lanza al susurro l-e-n-t-a-m-e-n-t-e que no termina de decirse sostenida en el tiempo, frenada por el viento cuando me falta el aliento, pero dirigida por las ondas estelares del astro que anuncia el d铆a, la L谩mpara-del-Amanecer, que permite que el crep煤sculo deje atr谩s la noche m谩s oscura-nocturna y pueda inclinarme a tu pies para besarlos; esa onda que me paraliza, que me pasma, que me petrifica, cuando por fin鈥

Me encuentro ante ti.

A Andrea.

Fotograf铆a: Andr茅s Vargas, Costa Rica.

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