POSVERDAD Y OTROS ENIGMAS

posverdad

LA POSVERDAD

Vamos a estudiar hoy el problema de la posverdad.

El filósofo Noan Chomsky se refirió al New York Times como pura propaganda.

Donald Trump en un tweet dijo que “los fake news encabezados por The New York Times no son su enemigo sino que son el enemigo del pueblo americano”

Siempre han habido engaños y mentiras eso no es nada nuevo, pero hay algo nuevo, un fenómeno nuevo que nos atraviesa y que atraviesa toda la opinión pública.

Este fenómeno no es verdad pero tampoco es mentira.

Para mí simplemente es una media verdad. Pero esto no dice mucho.

Este fenómeno se llama, Posverdad.

Hoy vamos a escribir sobre un filósofo italiano contemporáneo llamado, Maurizio Ferraris. Tiene una extensa obra filosófica y es el creador de la corriente el Nuevo Realismo, un texto publicado en el 2012 con casi 120 páginas. 

Tiene un libro llamado, Posverdad y otros enigmas, publicado en el año 2019 y quisiera que me acompañaras hasta el final que veas lo importante que es esta temática hoy en día.

LOS POSMODERNOS

La posverdad nos ayuda a ver la esencia de nuestra época así más o menos como el capitalismo ha sido la esencia del siglo XIX y también principio del siglo XX y los medios de comunicación han sido a la esencia quizás del todo el siglo XX.

Centrándonos en el siglo XX, a mediados de este siglo comenzó lo que se llamó la posmodernidad, los posmodernos, y obviamente podemos decir que es el movimiento filosófico más importante del siglo XX.

Así como por ejemplo podemos decir que la primera mitad del siglo XX obviamente es por parte de Wittgenstein y de Heidegger, la segunda mitad del siglo XX está acaparada por la influencia de los posmodernos. Quizás Rorty, Foucault y Derrida, son los pensadores posmodernos más importantes en este movimiento.

Y Derrida no sólo es el pensador de la deconstrucción y que habilitó una horda de imitadores, sino que es el pensador de la omnipresencia de la escritura.

Esta escritura atraviesa esta escritura el mundo social y sobre todo en cómo la verdad no es algo que se recibe de forma pasiva sino que es algo que se hace de forma activa.

EL PROBLEMA DE LA VERDAD

Para Maurizio Ferraris, el problema del quehacer posmoderno tiene que ver con el desgaste o la insuficiencia que ha tenido la verdad a lo largo de la mitad del siglo XX hasta hoy.

Por un lado tenemos a la hermenéutica (el arte de la interpretación) a la que Ferraris llama esta tendencia como la hipoverdad, puesto que trata a la verdad como el resultado simple de interpretaciones conceptuales más o menos arbitrarios y, por el otro lado, tenemos a la filosofía analítica (su mayor expositor es Wittgenstein) a lo que Ferraris la llama la hiperverdad, pues identifica verdad con realidad.

Al pensar la verdad como algo independiente del descubrimiento de la comprobación, de la verificación, la hiperverdad no es capaz de hacer análisis ni ninguna propuesta que pueda llegar a estudiar la posverdad.

El problema es que para los hermenéuticos lo que sabemos es lo que hay y para los analíticos lo que hay es lo que sabemos.

A todo esto, Ferraris propone una vía alternativa llamada mesoverdad, y aclara que no es un espacio intermedio entre la hipoverdad y la hiperverdad sino una perspectiva o una teoría de la verdad que valora e incluye los aspectos tecnológicos y los aspectos de las redes sociales dentro de esa relación entre los la ontología y la epistemología. Ya que la verdad hoy, está íntimamente relacionada con lo tecnológico , el internet y las redes sociales.

NIETZSCHE Y LA POSVERDAD

La posverdad es el fruto más corrupto de los posmodernos y siempre se dice que la posmodernidad o los posmodernos modernos han producido un debilitamiento de los grandes relatos en los que se sustenta todo.

¿Y de quién es la culpa de todo esto? De Nietzsche, siempre es de Nietzsche.

Su frase “no hay hechos, solo interpretaciones” es sin duda es una frase altamente poderosa. Pero esta poderosa frase también produce una poderosa ilusión y es que “siempre puedo tener la razón” en cualquier momento, en cualquier circunstancia, sin importar la historia o la experiencia, y sobre todo, no hay cabida para ser desmentido.

El siglo XX es el siglo de Nietzsche, Heidegger y por supuesto, de Wittgenstein. Lo curioso y poético es que estos dos últimos nacieron en 1889, año en que Nietzsche entró en el laberinto de la locura.

Los herederos de Nietzsche y de Heidegger se les llamó: los hermenéuticos. Los herederos de Wittgenstein y la filosofía del lenguaje: los analíticos.

Esta posverdad no es otra cosa que la radicalización del quehacer hermenéutico ya que todo se sustenta en puras interpretaciones. Y los hermenéuticos estudian de una manera muy radical lo que es el poder, el capital, la alienación, el inconsciente y obviamente el capitalismo.

QUE ES LA POSVERDAD

Para Maurizio Ferraris, la posverdad tiene al menos cuatro fases:

1. El desenmascaramiento. Las filosofías más radicales del siglo XX ven a la verdad como simplemente una función ideológica, moralista y de dominación.

2.  La verdad como una institución de autoridad. Donde hay que dar una capacidad de ser portadores o acreedores de la verdad.

3. Ser libres de la verdad. Caen los totalitarismos del siglo XX y los posmodernos ven a la verdad como algo inútil, peligroso y hasta autoritario. Entonces, la verdad tiene que ser sustituida por algo, digamos, más tolerante la democracia, la solidaridad y la caridad.

Lo irónico de todo esto es que estas ideas lograron instaurarse en las instituciones políticas en nombre de la verdad. Ha habido un abandono de la verdad en nombre de la verdad, los buenos sentimientos y de la democracia.

4. La polarización de todas estas ideas posmodernas. Que emanan obviamente de la Academia y de las universidades y han sido impulsadas por los medios de comunicación, impulsadas por los políticos, y que hoy generan populismo y posverdad.

Populismo porque hay una relación vertical entre los que gobiernan y los gobernados. Y posverdad porque son las mismas redes sociales las que utilizan los gobernados y los gobernantes.

LA VOLUNTAD DE PODER

Lo que comenzó hace 100 años como una publicación además póstuma de Nietzsche producida por su hermana, Elizabeth Foster Nietzsche, y que se llama La Voluntad de Poder, tiene tres aforismos que dicen: 

256. “Mi principal afirmación es que no existen fenómenos morales sino que hay interpretaciones morales de los fenómenos”.

El aforismo 476 dice: “En mi criterio contra el positivismo que se limita al fenómeno: Sólo hay hechos, quizás más que hechos, hay interpretaciones. No conocemos ningún hecho en sí y parece absurdo pretenderlo. Todo es subjetivo.

Y, el tercer aforismo a que me quiero referir es el 582: Nuestros valores son interpretaciones nuestras introducidas en las cosas. ¿Existe por tanto, un sentido de el en sí?

CONCLUSIÓN

Hoy, quizás muchos no logran dimensionar el problema al que nos enfrentamos. Nuestro espacio de encuentro común para todos sin excepción es la verdad y lo verdadero. 

El espacio de encuentro para el diálogo, la comunicación y las relaciones es la verdad y lo verdadero. Sin este espacio de encuentro, si no hay ninguna de las tres y el problema es que, todo para todos, sería tóxico, violento y ofensivo.

-FIN-

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